«El Principito habita un pequeñísimo asteroide, que comparte con una flor caprichosa y tres volcanes. Pero tiene “problemas” con la flor y empieza a experimentar la soledad. Hasta que decide abandonar el planeta en busca de un amigo. Buscando esa amistad recorre varios planetas, habitados sucesivamente por un rey, un vanidoso, un borracho, un hombre de negocios, un farolero, un geógrafo… El concepto de “seriedad” que tienen estas “personas mayores” le deja perplejo y confuso. Prosiguiendo su búsqueda llega al planeta Tierra, pero, en su enorme extensión y vaciedad, siente más que nunca la soledad...
« No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos. »
El final...Bueno, esta obra es una de las más bonitas y más metafóricas que he leído, y el cierre no es ninguna excepción. Dijo Saint-Exupéry que él quería representar la libertad, que quería que todos volásemos con el principito (incluso más allá de esa crítica al mundo adulto), razón por la que el libro fuera prohibido en distintos países. Pues el final es el culmen de la libertad, a mi modo de ver.

Una obra sublime que afortunadamente he tenido el placer de leer. El mensaje que transmite nos hace reflexionar sobre el mundo en el que vivimos y la rutina en la que estamos atrapados. Es una verdadera lástima que en distintas partes del mundo se hayan privado de leer tan maravillosa trama, pero es comprensible ya que podría ser totalmente opuesto a las ideologías con las que cuentan los gobernantes de ellas. Me gustó mucho esta reseña, a pesar de que fue algo corta, pues me recordó la magia de este libro. Continuen trabajando así y espero que me ayuden a continuar recordando libros tan brillantes como este.
ResponderEliminarMuchas gracias Gio, claro que sí. Aceptamos sugerencias :D
EliminarMuchas gracias Gio, claro que sí. Aceptamos sugerencias :D
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